EXPOSALUD 2025
PUERTO PIRÁMIDES
Abordaje al Mundo Digital
ORGANIZAN
Hospital Rural
Concejo Deliberante de Puerto Pirámides
Unidad de Gestión Descentralizada Zona Norte
En la escuela de Puerto Pirámides
3 de Octubre de 2025
VIVIR MEJOR
Un encuentro para aprender, compartir y cuidar nuestra salud.
Stands, charlas y talleres sobre prácticas saludables que impactan en la vida cotidiana, a cargo de profesionales
Peligros, excesos y riesgos invisibles tras las pantallas
El uso de pantallas en la infancia y adolescencia plantea nuevos desafíos para la salud y el bienestar. Desde la sobreestimulación en los primeros años hasta los riesgos de acoso virtual en la adolescencia, es clave acompañar, poner límites y dar el ejemplo.
Establecé horarios claros para usar dispositivos y respetalos como una rutina.
Alterná con actividades físicas y sociales para equilibrar el tiempo digital con movimiento y contacto real.
Evitá las pantallas antes de dormir, ya que la luz azul altera el descanso
Dale sentido al uso: elegí contenidos educativos o creativos en lugar de consumo pasivo.
En la primera etapa de vida, el uso excesivo de pantallas fortalece solo la reacción inmediata, el impulso y la imitación, pero limita el desarrollo del pensamiento crítico y la creatividad
Etapa 0-5 años (aún no se ha desarrollado el lenguaje básico)
No se recomienda el uso de pantallas.
Las pantallas sobreestimulan el cerebro del niño mediante la combinación intensa con luz, sonido y movimiento.
Provocan placer excesivo sin esfuerzo, inhibiendo el movimiento corporal y la atención plena.
Al quitarlas, se observan signos de abstinencia: ansiedad, angustia o agresividad.
Esta situación angustiante genera un círculo vicioso con los padres, que recurren nuevamente a las pantallas para ‘tranquilizar al niño’.
Este círculo vicioso afecta negativamente el desarrollo del lenguaje, la capacidad de expresión y la gestión emocional del niño.
Etapa 6-12 años
Uso máximo recomendado: 2 horas diarias, siempre con supervisión adulta.
Se deben establecer límites claros y equilibrar con actividades saludables (juegos, deportes, sin olvidar la higiene y la alimentación saludable).
A esta edad se refuerzan las rutinas que lo acompañarán toda su vida. Es clave el ejemplo del adulto en el manejo del uso digital.
Es importante comprender que cuando uno “lucha” con sus hijos para que disminuyan el uso excesivo de las pantallas, en realidad se está enfrentando a quienes están detrás de esas pantallas: grandes empresas y corporaciones mundiales con gran poder de influencia, que diseñan contenido adictivo usando algoritmos personalizados haciéndonos creer que es la propia persona quien decide.
“La lucha no es fácil ni pareja, pero vale la pena el esfuerzo”.
13 años en adelante
Se promueve el discernimiento y uso responsable por parte del adolescente.
Se deben conocer y prevenir nuevos riesgos: acoso virtual, Stalking (bullying virtual); grooming, sexting (adulto se pone en contacto con un menor de edad con el fin de ganarse poco a poco su confianza con fines sexuales), robo de identidad, Malware (robo de información como estafa), adicción digital, etc.
Es esencial mantener límites de tiempo, promover la socialización real y buenos hábitos de vida.
“El adulto sigue siendo un referente a través de su propio ejemplo”.
Placer, felicidad y logros personales: diferencias clave
El placer, la felicidad y los logros personales no son lo mismo. Entender sus diferencias nos ayuda a valorar el esfuerzo y a detectar los riesgos del placer inmediato que generan las pantallas y otras adicciones.
Placer natural: resultado de un esfuerzo, como trabajar o estudiar, que lleva a un logro personal. Genera bienestar real y duradero.
Placer inmediato (como el que brindan las pantallas): ocurre sin esfuerzo, pero produce dependencia, vacío emocional y necesidad de más estímulos.
Las tecnologías, cuando se usan sin control, se comportan como sustancias adictivas (liberan dopamina sin esfuerzo).
Esto lleva a la pérdida de voluntad, baja tolerancia al esfuerzo y una búsqueda constante de gratificación instantánea.
“Todo esto lleva a una búsqueda rápida de la sustancia adictiva (drogas, pantallas, juegos, etc.) para suprimir el dolor y vacío, requiriendo cada vez mayores dosis y desdicha persona”.
Diferencias y confusión frecuente entre los términos placer, felicidad y logros pesonales:
Placer natural: A lo largo de la evolución, el ser humano ha experimentado placer como recompensa tras un esfuerzo o sufrimiento (como cazar, trabajar o estudiar). Este placer biológico es liberado por dopamina, y se relaciona con el logro y la superación de un obstáculo.
Felicidad: Surge cuando el placer está vinculado al esfuerzo y logro personal. Esto refuerza la voluntad, la constancia y el bienestar a largo plazo.
Tecnología y adicciones: El uso excesivo de pantallas, drogas o juegos de azar provoca placer inmediato sin esfuerzo, lo que desequilibra el sistema de recompensa del cerebro.
Consecuencias del placer sin esfuerzo:
- Sensación de vacío tras el efecto.
- Aumento de la necesidad de repetir la experiencia.
- Pérdida del sentido del logro personal y bienestar real.